miércoles, 27 de enero de 2016

Las ciudades invisibles.

El rey se arrodilla frente a la ultima torre del reino,
hecha pedazos por su ímpetu de conquista y su labio ígneo,
el frío y las largas estaciones devoran los ladrillos de toda efigie,
al rey se le da mejor fundar castillos que mantenerlos,
y siempre acaba arrodillado, frente a la ultima torre.

Las mareas de cuervos estimulan la locura desde las alturas,
los muertos boquean gusanos en cada esquina,
el silencio tañe el cielo como un sudario con voz,
la melancolía del constructor de reinos es por una vez,
mas ancha que sus fronteras.

La corona se desliza hasta hasta el suelo y repiquetea
hasta quedar yerta al lado del monarca sin nación,
-Puedo ser monarca de mis ágiles piernas y mi febril sueño,
este reino ya no es hogar para hombres.

Y sin duda las bestias campan en derredor
esperando un alma que se ofrezca
a su propia destrucción
al sueño interminable de los débiles
en ilusiones.

Pero el rey no lo era antes y podía volver a ser un mendigo,
el rey antes no tenia hogar y ahora recordaba
sus largas marchas por los senderos del bosque,
el amor y fraternidad con sus locos aliados.

-A la sombra de la torre mas bella,
he dormido cien años
pensando que aquí podría dejar de ser
lo que hizo de mi rey un día.

Cuando mis botas se agujereen en las rocas,
mi túnica se aje en los vientos del mar,
mis ojos se laven en la luna,
y mi boca hable solo con la hierba.

Reconstruiré la ultima torre, ya nunca igual
que ésta,
una torre que colapse los sentidos en belleza
y libere el alma en color,
una torre,
donde la luz del alba interminable quiera vivir,
nunca dejare de construirla para que la luz
siempre tenga nuevos paisajes que iluminar.

El tiempo no es nada cuando uno tiene reinos que crear
en la magia de nuevos mundos
el dolor no es nada cuando uno encuentra su casa
y camina hacia el horizonte para regresar a ella.

Así juró nuestro necio y esperanzado rey,
mientras daba la espalda a las ruinas
de lo que creyó el final de su historia.

Así dio la vuelta e inicio la larga marcha
hacia una torre aun por crearse
¿Quien sabe si lo logro tras dejar crecer mil barbas
o aquella realmente fue, la ultima torre?
Solo las ruinas que se alejan,
pueden saber si las historias viven mas
que los monstruos.




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