Me has
manchado
los ojos
de un fragor impío
crispando los dedos
hacia adentro
en el vacío antes lejos, vacío y
perfecto.
Miraba este lugar y la
anestesia
anegaba a la bestia.
Pero en este bosque
de camas y tenues
escucho
los pasos
de nuestros espectros
que sonrientes
lloran
en el perfume del
mañana
mientras buscamos la lluvia
que nos
arrebate
en la fiebre
calentando
los huesos con que
atravesamos
la ola
de la sombra.
Ignoras, quizás
que en el claro de la niebla
donde te beso
también yo temo a los
dragones
del
intenso
cuyos dientes
apagados
brillan en tus cabellos
y la luz del frío
cuando
florecen vientos
largamente
olvidados
creciendo cual hiedra en llamas
la amenaza del eterno
de silenciarnos
cuando gritamos
como soles inasequibles
al momento.
Susurros de desastre
me advierten
despertado en sudor
con arterias destempladas
tu olor me alcanza
y la mentira
tu olor me alcanza
y la mentira
del sueño
atravieso
imbécil
la caricia
cae
en tragedia
de sabanas.
Si fuera
tan sencillo
desde la isla que habitamos
veríamos los océanos
despeñarse en
deseo,
solo una historia,
donde aferrarse
cuando la espuma
de la noche
nos lleve lejos.
Mi hambre antes parto
de palabra
de sonido
de caida
huele ahora tu estela por las ventanas
del silencio
se estrella en el
fruto de tu lengua y
rota
parece como
como hálito
perdido
sin tu pecho
ella
antes perfecta
esfera
blanca
hueco
absoluto
y muerto.
¿Has leído a John Donne? Sobre todo The Sun Rising y The Good Morrow. Habla sobre el tema de la "isla de los amantes", y "make our room an everywhere", quizás te guste :).
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